El periodista español Roberto Antolín describe acciones antideportivas de algunos jugadores argentinos durante la final del Mundial, como el puñetazo de Nahuel Molina a Rodri y las agresiones de Leandro Paredes a Dani Olmo y Eric García.
Antolín enfatiza que estos actos no representan al pueblo argentino ni a la selección en su conjunto, sino a un pequeño grupo de individuos. Destaca la unión y el espíritu trabajador del pueblo argentino, contrastando con el comportamiento de estos pocos jugadores.