En la costa argentina, a pesar de las vacaciones de invierno, se disfruta del descanso y se camina con abrigo. Ciudades como San Clemente, San Bernardo y Villa Gesell registran máximas de 11 grados, con condiciones de cielo nublado y lloviznas similares a las del invierno en otras regiones.
Se compara esta situación con el clima en Bariloche, donde también se requiere abrigo y puede haber lluvia. La diferencia radica en los paisajes, pero la necesidad de abrigarse y la posibilidad de lluvia son constantes en ambos destinos.