Melisa se acercó a la joyería para comprar un regalo para su sobrina que nacerá en dos meses. Buscaba unos aritos y le mostraron opciones de oro de 18 kilates, con diferentes diseños y piedras (rosa, blanca, celeste), así como modelos clásicos, de corazón y estrellas.
Finalmente, Melisa eligió unos aritos simples y pequeños, considerando que le quedarían bien a la bebé. Abonó en efectivo y se llevó los aritos preparados. Le proporcionaron una tarjeta con los datos del local y la página web para futuras compras.