El precio promedio del combustible en Estados Unidos superó los 4 dólares por galón, un umbral psicológicamente importante para el consumidor promedio. Este aumento se da en un contexto de intensificación de enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán.
La interrupción del flujo de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, sumada a la producción estadounidense, tiene un impacto global en los precios. La escalada de tensiones en Medio Oriente y su potencial influencia en la inflación global son motivo de preocupación.