Se debatió sobre el uso del "chip sexual" de testosterona, destacando la importancia del control médico.
Se advirtió que la implantación de este chip sin necesidad médica puede ser perjudicial para el cuerpo, comparándolo con introducir un elemento ajeno.
Se mencionó que existen alternativas naturales y de venta libre que pueden ofrecer beneficios similares sin los riesgos asociados a tratamientos hormonales invasivos.