La producción caprina del Chaco se está transformando históricamente con el inicio de exportaciones a Medio Oriente. Un frigorífico recuperado en Pampa del Infierno centraliza los procesos de faena y cuarteo, con capacidad para exportar.
Este avance representa un paso estratégico para la región, vinculando la actividad tradicionalmente ligada a la agricultura familiar con un nuevo eslabón agroexportador. Los productores reciben asistencia técnica y sanitaria, impulsando la actividad de unos 7.500 pequeños y medianos productores.