Se describe el colapso de la autopista Richeri durante el regreso de los campeones del mundo, con una multitud eufórica intentando acercarse al micro de los jugadores. Se resalta la emoción de Scaloni y el Chiqui Tapia al observar el fervor popular.
Se menciona que algunos jugadores como Julián Álvarez y Lautaro Martínez se dirigieron a Europa, mientras que otros como Leandro Paredes y Gonzalo Montiel regresaron al país. Un conmovedor gesto fue la bandera improvisada con la leyenda "Las Malvinas son argentinas" desplegada por los hinchas.