Se critica duramente a Javier Bardem por sus declaraciones, tildándolas de "absurdas" y "antisemitas", al mezclar el apoyo a la selección española con la crítica a Argentina por tener un presidente como Javier Milei que apoya a Netanyahu.
Se cuestiona la validez de extender las críticas políticas a todo un país y a su selección, especialmente cuando Milei no fue votado por todos los argentinos. Se hace referencia a las posturas de Bardem sobre el conflicto en Medio Oriente y Hamas, considerándolas abiertamente antisemitas.