Se resalta la diferencia entre la política uruguaya y la argentina en cuanto a la posibilidad de que expresidentes colaboren en la presentación de libros, como ocurrió en Montevideo con Sanguinetti y Lacalle Herrera.
En contraste, se señala la dificultad de lograr algo similar en Argentina, donde la división y el enfrentamiento entre los dirigentes políticos impiden este tipo de gestos. Se evoca la figura de Alfonsín como un ejemplo de la importancia de la unidad y la construcción democrática en momentos clave.