La derrota de la selección argentina en la final del mundo contra España generó diversas reacciones. Se cuestionó la imagen del equipo, calificándola de "patética" y "de equipo pequeño" por algunos comentaristas, mientras que otros defendieron el orgullo y la entrega del plantel. Se destacaron los altercados entre jugadores al finalizar el partido, con Paredes y Otamendi involucrados en discusiones.
A pesar del dolor por la derrota, la figura de Lionel Messi, mirando todo desde lejos, se convirtió en una imagen potente. Se debatió sobre quién debió ser el jugador del Mundial, con opiniones divididas entre Messi y Rodri, capitán del equipo campeón. Se reconoció el esfuerzo de Messi a sus 39 años, marcando 8 goles y siendo fundamental para que Argentina llegara a la final.
La continuidad de Lionel Scaloni como director técnico es incierta, con contrato hasta diciembre. Se espera una reunión con Claudio Tapia para intentar convencerlo de que se quede, aunque la decisión final dependería de él. En cuanto a Messi, se especula sobre su posible participación en la Copa América y su futuro, con la posibilidad de jugar en Inter de Miami hasta 2027 o incluso en el fútbol argentino.
A pesar de la tristeza por no haber ganado la Copa del Mundo, los argentinos celebraron el subcampeonato en distintas ciudades como el Obelisco, Córdoba, Mendoza y Mar del Plata, con convocatorias masivas de gente que apoyó al equipo hasta el final.
La prensa internacional analizó la final, con elogios a España como justo campeón y debates sobre el fin de la era Messi y el comienzo de la era de Lamine Yamal. Se destacó la organización del Mundial en Estados Unidos, a pesar de las altas temperaturas en algunas sedes, y la seguridad implementada.