Se continúa refutando la acusación de racismo hacia Argentina, citando la ley de libertad de vientres de 1813 y la abolición de la esclavitud en 1854, contrastando con la segregación en Estados Unidos hasta la década del 60.
Se cuestiona qué país es realmente racista y se insta a estudiar historia antes de hacer acusaciones infundadas. Se mencionan las respuestas de personas que defienden a Argentina y su gente, destacando la amabilidad y el cariño que reciben los visitantes.