Se compara la frecuencia de finales disputadas por Argentina, jugando dos en tres años y medio en lugar de los 24 años entre 1990 y 2014, calificando la situación como una "locura".
Se detalla el sufrimiento en 5 de los 7 partidos del último mundial (Qatar), mencionando derrotas y partidos ajustados. En el presente mundial, se describe que desde Cabo Verde en adelante, cada partido ha sido una "película", con momentos de tensión y riesgo de eliminación inminente, destacando encuentros contra Cabo Verde, Suiza, Egipto e Inglaterra como particularmente dramáticos.