Se analiza la dinámica de las disputas mediáticas en las que se ven envueltos Wanda Nara y Mauro Icardi, y cómo los periodistas a menudo terminan expuestos o involucrados. Se cuestiona si los propios padres protegen adecuadamente a sus hijos de la exposición pública.
Se menciona que tanto Wanda como Mauro han utilizado a sus hijos en conflictos mediáticos, exponiéndolos en situaciones delicadas. Se critica la filtración de videos y audios que terminan en la prensa, y se debate sobre quién es el responsable de estas filtraciones.
Se retoma la crítica hacia Wanda Nara por haber expuesto información íntima de Pochi sobre sus hijos. Se contrasta esta acción con la de otros periodistas que, a pesar de tener información comprometedora, eligen no exponerla por respeto. Se sugiere que Wanda Nara, al sentirse atacada, reacciona de forma desmedida.
Se reflexiona sobre cómo Wanda Nara construye su imagen mediática y cómo esta estrategia, que le ha funcionado, también puede generarle conflictos. Se menciona que, aunque ella misma se considera mediática, las críticas y ataques personales pueden dolerle.