El programa aborda las fuertes acusaciones de Wanda Nara hacia el periodista Gustavo Méndez, a quien acusa de hostigamiento, contrabando y evasión fiscal a través de sus redes sociales.
Wanda Nara afirma tener pruebas de estos delitos cometidos por Méndez y expresa su cansancio ante el hostigamiento constante. En respuesta, Méndez se muestra afectado, llora en el programa y se defiende de las acusaciones, alegando que son falsas y que Wanda Nara ha cruzado un límite al involucrar a su familia.
El debate se intensifica al considerar si Wanda Nara realmente posee pruebas o si está haciendo acusaciones sin fundamento. Se menciona la posibilidad de que la disputa tenga un trasfondo personal entre ambos, y se recuerda una cautelar previa de Wanda Nara contra Mauro Icardi para evitar que hable de cifras.
La conversación también se desvía hacia Martín Migueles, empresario imputado en una causa penal, a quien Méndez habría mencionado. Wanda Nara responde que no tiene nada que ver con Migueles y advierte que quienes la atacan se vuelven testigos en su causa.
Finalmente, se discute la gravedad de las acusaciones, especialmente la de pedofilia, y el impacto que esto puede tener en la reputación de Méndez. Ambos se preparan para ir a la justicia, con Wanda Nara decidida a demostrar sus pruebas y Méndez a defender su inocencia y su familia.