Se reportaron incidentes de violencia en Brasil, específicamente en Búzios, Copacabana y Bahía, donde grupos de brasileños agredieron a argentinos. Se mostraron imágenes de peleas y se expresó incredulidad ante esta situación, contrastándola con la rivalidad futbolera.
Se recordó el cántico "Brasil, decime qué se siente" entonado por los argentinos en el Mundial de 2014, y se cuestionó la reacción violenta de los brasileños en esta ocasión. Se mencionó que, si bien la rivalidad existe, la violencia desatada fue inaceptable.
Se comparó la situación con la preferencia de perder contra España antes que contra Inglaterra o Francia, indicando que los españoles son vistos como un "rival más amigable" y que existe una "hermandad" entre ambos países. Se concluyó que perder contra Inglaterra hubiese sido devastador para los argentinos.