Se observa un tránsito considerablemente más tranquilo en la ciudad de Buenos Aires, atribuido al inicio de las vacaciones de invierno y la menor circulación de personas.
Los principales accesos, como la Panamericana, muestran fluidez, sin los congestionamientos habituales. Se menciona la ausencia de actividad escolar y judicial como factores que contribuyen a esta disminución del movimiento vehicular.