Lili Suárez, diseñadora y productora textil de Jujuy, detalló el proceso de elaboración de prendas y objetos decorativos a partir de la esquila de llamas y ovejas. Explicó que la materia prima se selecciona cuidadosamente y se hila, a menudo de forma "sucia", siguiendo la tradición familiar.
El proceso de hilado y tejido es laborioso, pudiendo llevar entre 15 días y un mes para piezas como ponchos. Suárez destacó que sus creaciones no solo son vestimenta, sino también elementos decorativos para el hogar, como mantas para sillones o camas. Su labor como diseñadora le permite incorporar tendencias y colores de temporada, aprendiendo y evolucionando constantemente en su oficio artesanal.