El cierre del Estrecho de Hormuz y Bab el Mandeb, vías cruciales para el comercio mundial, genera tensión e incertidumbre económica global. El precio de la nafta en Estados Unidos ha aumentado significativamente, alcanzando un promedio de 4 dólares por galón, lo que impacta en la política interna a meses de las próximas elecciones.
El galón de combustible, que costaba cerca de 3 dólares al inicio del conflicto en Medio Oriente, ahora supera los 4 dólares, generando preocupación sobre la prioridad de la Casa Blanca entre la economía interna y la política exterior.
La situación se agrava con las declaraciones de Donald Trump, quien amenazó con bombardear Irán por cada estadounidense muerto, intensificando el conflicto en lugar de buscar una solución.