La actuación de Nicolás Tagliafico en la final del Mundial contra España fue destacada, especialmente en su labor de contención sobre la joven promesa española Lamine Yamal.
A pesar de que España se impuso en el encuentro, Tagliafico demostró ser un baluarte defensivo, marcando a Yamal durante todo el partido y controlando sus avances por la banda izquierda de la defensa argentina.
El defensor argentino jugó los 120 minutos del partido, incluso cuando las lesiones y el cansancio parecían dejarlo fuera de combate. Scaloni reveló que Tagliafico se negó a salir a pesar de no poder más, demostrando su compromiso y el "ADN" del equipo.