El avión de la Selección Argentina, proveniente de Nueva York, se acerca a Ezeiza, generando gran expectativa y un masivo operativo de seguridad.
Se discuten las opciones de traslado para los jugadores: helicóptero o micro, con la posibilidad de que opten por el micro para evitar demoras, a pesar de que el trayecto terrestre podría extenderse considerablemente.
Se describe el despliegue policial y la presencia de carpas de asistencia, así como la logística preparada para la recepción, incluyendo colectivos y la posibilidad de usar el hangar 5 para un recibimiento más privado.