A pesar de no haber ganado el partido definitorio, la selección argentina generó una celebración masiva en todo el país, con miles de personas en el Obelisco y otros puntos de encuentro, demostrando un profundo agradecimiento hacia el equipo y especialmente hacia Lionel Messi.
Los panelistas recordaron celebraciones de mundiales anteriores, como en 1990 con Diego Maradona, y compararon la sensación de derrota con la de 2014. Se destacó la importancia de la unión del grupo y la capacidad de la selección para inspirar y generar esperanza en la gente.
Lionel Scaloni expresó su agradecimiento a los jugadores y al país, reconociendo el esfuerzo y la entrega del equipo. Si bien admitió la tristeza por no haber obtenido la copa, resaltó el valor de haber llegado a la final y la importancia de ser grandes tanto en la victoria como en la derrota.
Scaloni también se refirió a su futuro, indicando que cumplirá su contrato hasta diciembre y luego evaluará sus pasos, mencionando la necesidad de "resetearse" y la dificultad de replicar un grupo tan unido. Agradeció la oportunidad brindada por el presidente y calificó su rol como un "lugar soñado".