Se analiza la reacción de Scaloni tras la derrota en la final, describiéndolo como "absolutamente quebrado" en la conferencia de prensa. Se menciona que se tuvo que levantar y retirarse.
Sin embargo, se contrasta con su actitud posterior en el pasillo, donde se mostró más firme y aclaró al periodista que su interpretación era errónea. Scaloni insistió en la idea de que su ciclo podría haber terminado o que necesitaba resolver cuestiones personales para continuar.