Se evalúa el proceso de Scaloni como entrenador, destacando que dirigió dos Copas América y dos Mundiales, llegando a todas las finales. Se considera que tiene muy poco en el debe y mucho en el haber.
Se debate si el equipo llegó más lejos de lo esperado en el Mundial, mencionando partidos complicados como contra Cabo Verde y Egipto. Se resalta la heroicidad del equipo para revertir situaciones adversas, pero se advierte sobre la dependencia de la "heroica" y la necesidad de ganar con fútbol y buen manejo de pelota.