Se destaca la particularidad del robo en la casa de campo de Wanda en Italia, señalando que la zona es rural y no se caracteriza por la inseguridad. Los delincuentes habrían ingresado directamente al dormitorio, robando carteras de alto valor que contenían documentación importante de los hijos.
La preocupación se centra en la recuperación de los documentos, especialmente los de las hijas italianas.