Se rememora la celebración del subcampeonato del Mundial de 1990, cuando Maradona, Bilardo y todo el plantel de la Selección Argentina fueron recibidos en la Casa Rosada por el entonces presidente Carlos Menem. Las imágenes de la época muestran una Plaza de Mayo colmada de gente festejando.
Este contraste se presenta con la actual decisión del plantel de cancelar los festejos masivos tras la final del Mundial, evidenciando el diferente estado de ánimo y las prioridades del equipo en esta ocasión.