Se marca un contraste entre la actitud hermética del gobierno de la Provincia de Buenos Aires respecto al dispositivo de seguridad y los festejos de la Selección Argentina, y la comunicación más abierta del presidente de la nación. Mientras la provincia mantuvo un perfil bajo, el presidente realizó declaraciones públicas.
Se elogia la decisión de la provincia de no anticiparse a posibles festejos y mantener la discreción, a diferencia del presidente, quien generó incertidumbre con sus anuncios. La provincia, sin embargo, ha mostrado colaboración al ceder el estadio Único de La Plata.