La polémica arenga de Messi antes del partido, con un mensaje de "olvidémonos de todo", generó interrogantes y especulaciones sobre lo que pudo haber sucedido en la previa.
Las imágenes de los jugadores, como Enzo Fernández con rostro angustiado, y la reacción de Licha Martínez con un aplauso tibio, alimentaron las dudas sobre el estado de ánimo del equipo.
Se debate si la arenga fue una respuesta a la presión externa o si existían tensiones internas no reveladas, marcando un contraste con la euforia de otras arengas.