Se describe el complejo operativo de seguridad en Ezeiza, con múltiples retenes policiales que dificultan el acceso incluso para la prensa. Se cuestiona la restricción de acceso para el público general.
Se plantea la hipótesis de un posible llamado interno para evitar el contacto de la gente con los jugadores, priorizando un acceso rápido y controlado al predio de la AFA. Se compara la situación con el recibimiento en 2022, señalando diferencias en la magnitud del operativo.