Dos niños, Bruno y Xiomara, expresan su tristeza por la derrota de la Selección Argentina en la final del Mundial, pero entienden que son subcampeones y que los jugadores no les deben nada.
Le dirían a los jugadores que no lloren y que sepan que son campeones para ellos, reconociendo el esfuerzo realizado.
La abuela de los niños confirma que los jóvenes están muy identificados con la selección y con Messi.