La extensión y complejidad de los Mundiales, como el reciente con 64 selecciones y una duración prolongada, plantean desafíos logísticos y físicos para jugadores, periodistas e hinchas. La idea de futuros torneos aún más largos genera preocupación.
Se debate la viabilidad de formatos como el de cuatro tiempos en lugar de dos, y la creciente complejidad de la organización de estos eventos, que demandan una logística cada vez más intrincada.