El Mundial 2026 se vio empañado por tensiones políticas, especialmente en relación con la participación de Irán, cuya selección se quejó de trato desigual en medio de un conflicto geopolítico. La FIFA se vio presionada a intervenir tras una llamada de la Casa Blanca, desatando un debate sobre la influencia política en el deporte.
Se mencionan polémicas como la tarjeta roja a Folarin Balogún y acusaciones de corrupción contra la FIFA. A pesar de las controversias, el fútbol logró unir a millones de personas en celebración. El torneo también pudo ser el último para figuras como Lionel Messi, Cristiano Ronaldo y Luka Modric.