Moisés, quien reside en Asturias, España, describió la cálida recepción que ha tenido por parte de los asturianos, sintiéndose como uno más y considerado parte de la familia. Trabaja en el mantenimiento de una residencia de ancianos, donde destaca la buena relación con sus compañeras de trabajo.
A pesar de la adaptación y el buen trato recibido, Moisés admitió que lo que más extraña de Argentina son los fines de semana, los asados y las salidas con amigos, ya que en Asturias las costumbres sociales son más reservadas. Sin embargo, reafirmó su compromiso de adaptarse y encontrar su lugar en España, manteniendo siempre el corazón en Argentina.