El avión de la selección argentina se encuentra en ruta de regreso, con una duración estimada de 6 horas y 22 minutos para llegar a Ezeiza. Sin embargo, Lionel Messi no viaja en el mismo avión que el resto del plantel.
Messi decidió utilizar su avión privado para dirigirse directamente a Rosario, con el fin de acompañar a su padre, quien atraviesa una delicada situación de salud. Esta decisión, considerada inusual, marca una diferencia respecto a otros regresos de la selección.
Se menciona la expectativa de un recibimiento multitudinario, similar al de otras ocasiones, y se especula sobre la posibilidad de que el equipo se presente en Casa de Gobierno, una oferta realizada por el presidente.