Lionel Messi se dirige a su hogar en el barrio Kentucky de Rosario, donde se ha implementado un operativo de seguridad para garantizar su tranquilidad y la de su familia. La casa, apodada "la fortaleza", se encuentra en un barrio exclusivo donde también residen otros jugadores de fútbol como Di María y Maxi Rodríguez.
La cercanía de Messi con sus vecinos y su constante interacción con los fanáticos, incluso desde su hogar, demuestran su humildad y el aprecio que le tiene a la gente de su barrio. A pesar de la seguridad, él se muestra accesible y amable con quienes se acercan a saludarlo.
La familia de Messi, incluyendo a su esposa Antonela Roccuzzo, disfruta de la privacidad y seguridad de su hogar, mientras él se prepara para reencontrarse con su padre y compartir momentos familiares tras la intensa competencia mundialista.