Se define a Messi como un "héroe real" y humano, que se quiebra y muestra vulnerabilidad, a diferencia de un antihéroe.
Se resalta que Scaloni también promueve los valores de la fraternidad y la unión grupal, elementos clave para el éxito de la selección.
Se plantea la dificultad de replicar esta cohesión grupal sin la presencia de Messi en la cancha y se reconoce que este tipo de unión no se logra en todos los equipos.