Se reflexiona sobre el futuro de Lionel Messi en el fútbol, con la idea de que podría convertirse en entrenador, dado que juega desde los 7 años y a los 39 sigue demostrando su pasión.
Aunque él mismo ha dicho que no se ve como técnico, a veces esa vocación surge de un día para otro. Se compara con otros jugadores que, tras retirarse, se dedican a dirigir, como es común en Argentina, donde muchos exjugadores importantes se convierten en entrenadores.
Se contrasta con Brasil, donde figuras como Ronaldo y Ronaldinho no siguieron ese camino, afectando al desarrollo de nuevos talentos. Se menciona la posibilidad de que Di María y Paredes formen una dupla técnica al retirarse.