Se analizó la actuación de Lionel Messi en el último Mundial, considerándola superior a la de 2022. A pesar de no haber obtenido la copa, se destacó su brillante desempeño individual con goles y asistencias.
Se expresó la convicción de que este mundial era merecido para Messi, más allá de las circunstancias del fútbol que impidieron la victoria. Se planteó la hipótesis de que, sin la copa de 2022, la percepción de su actuación en este último mundial sería aún más valorada.