Se analiza la actuación de Lionel Messi en el último Mundial, considerándola incluso superior a la de 2022 por su desempeño goleador y de asistencia, a pesar de no haber ganado la final. Se destaca la tristeza de Messi al finalizar el partido y su actitud de observar los altercados entre jugadores.
Se menciona un tuit de la selección argentina sobre jugar con el corazón y se reflexiona sobre la imagen de Messi, quien no lloró públicamente en ese momento. Se compara la final perdida con Alemania en 2014, la ganada en 2022 y la reciente, señalando que en esta última Argentina fue superada futbolísticamente.