Marco Rubio, Secretario de Estado de Estados Unidos, acusó a Irán por su mala administración de ingresos petroleros y el patrocinio del terrorismo, señalando que la economía iraní está en ruinas con una inflación del 300%.
Rubio criticó la estrategia de Irán de financiar la Guardia Revolucionaria y aliados como Hezbollah en lugar de enfocarse en la economía interna. Estas acusaciones provienen de Washington hacia Teherán.