Luis Esteban reflexiona sobre el envejecimiento y el impacto en el cuerpo, comparando su experiencia con la de deportistas de élite como Messi y Nadal. Si bien mantiene una rutina de entrenamiento, reconoce que el cuerpo ya no responde como antes, a diferencia de lo que ocurría a los 21 años.
Aclara que no extraña la juventud en sí, sino las capacidades físicas de esa etapa. Menciona que, a diferencia de personas mayores que lamentan no haber sido jóvenes, él ya vivió esa etapa y ahora se enfoca en aceptar los cambios corporales, aunque a veces añora la vitalidad perdida.