El análisis posterior a la final se centra en las decisiones tácticas y las lesiones que pudieron haber influido en el resultado. Se menciona que Lautaro Martínez se quedó con ganas de haber jugado más, pero las lesiones de otros jugadores obligaron al técnico a modificar el esquema.
Se destaca que el partido fue cerrado y con imprevistos, como la sobrecarga de Montiel que obligó a su salida. Estas circunstancias limitaron las opciones tácticas del entrenador de la selección argentina.