El comentarista expresa que la bronca de México hacia Argentina en el fútbol se debe a la superioridad futbolística argentina y la pasión incomparable de su gente. Señala que esta pasión genera envidia en otros países, lo que se refleja en comentarios negativos en redes sociales.
Compara la situación con eventos pasados, como el Mundial de 1990 y la reciente celebración argentina, destacando que estas demostraciones de fervor no se ven en otros países.
Menciona que la envidia también se extiende a la popularidad de jugadores argentinos, como Messi en Barcelona y Diego Maradona en Napoli en su momento, y cómo esto no se replica en otros equipos o naciones.