La discusión sobre si los jugadores de fútbol deben ser un ejemplo moral continuó, con un panelista argumentando firmemente que su rol se limita a lo deportivo. Se enfatizó que los verdaderos modelos a seguir deben encontrarse en el ámbito familiar o educativo, no en figuras públicas cuya vida personal puede ser desordenada, como se mencionó en el caso de Maradona.
Se cuestionó la idea de que los jugadores de la selección argentina deban ser un ejemplo, sugiriendo que esta percepción se debe a una carencia en otros aspectos de la sociedad. Se mencionó que, si bien el fútbol ofrece una vía de ascenso social, no debería implicar que los jugadores sean vistos como referentes morales. La conversación también tocó la presión que sienten los jugadores y la importancia de que disfruten su rol sin la carga de ser un modelo para todos.