Se registraron incidentes en el Obelisco entre un grupo de personas y la policía tras la final del Mundial, resultando en varias detenciones. La concentración, que había comenzado como un reconocimiento al equipo de Lionel Scaloni, derivó en enfrentamientos en la Avenida 9 de Julio.
Como consecuencia de las agresiones, tres agentes de la policía de la ciudad resultaron heridos. Los detalles sobre el número exacto de detenidos y la magnitud de los incidentes aún no han sido completamente esclarecidos.