A partir de granjas dispersas, Ife se consolidó como la primera gran metrópolis del África subsahariana, una ciudad-estado centralizada en el borde de la selva tropical nigeriana.
En el siglo X, Ife se caracterizaba por un inusual patrón de asentamiento con diferentes clanes familiares conviviendo. Adisa Ogunfolakan, arqueólogo y miembro de una familia antigua, comparte detalles sobre la historia de su linaje y la casa familiar.
La estructura social de Ife, con la coexistencia de clanes, sentó las bases para su posterior desarrollo como centro cultural y político.