Los análisis químicos realizados por Babalola revelan la composición única del vidrio de Ife, con alto contenido de cal y aluminio, lo que lo diferencia de otros vidrios y confirma su producción local.
Se encontraron fragmentos de crisoles y cuentas de vidrio, algunas de ellas aplanadas y de un llamativo azul cobalto, indicando un avanzado proceso de fabricación.
Esta evidencia refuta la teoría de que Ife solo fundía vidrio importado, destacando la habilidad y la innovación de sus artesanos.