La justicia de Misiones reconoció por primera vez a una familia multiespecie, otorgando medidas de protección a cuatro perros: Poto, Apolo, Gala y Foxy. La decisión judicial establece que los animales forman parte del núcleo familiar.
Se determinó que los animales habrían sido utilizados como herramientas de violencia psicológica contra la mujer denunciante y sus hijos, en un contexto de violencia vicaria. Este fallo histórico sienta un precedente en la protección de los derechos de los animales en el ámbito familiar.