Se recordó la celebración del subcampeonato de 1990, cuando Maradona y el plantel de la Selección Argentina asistieron a la Casa Rosada para festejar con el entonces presidente Carlos Menem. En contraste, en 2014, con Messi y Sabela, fue Cristina Kirchner quien se acercó a la AFA para saludar al equipo.
Estos eventos históricos contrastan con la decisión actual del plantel de no realizar celebraciones oficiales, mostrando la evolución de las relaciones entre el fútbol y la política a lo largo de los años.