Se comenta la incertidumbre generada por la posible declaración de feriado nacional tras el Mundial, afectando la organización de familias y negocios. Se menciona que, afortunadamente, las vacaciones de invierno ya estaban en curso, lo que limitó el impacto en el ámbito educativo.
Se señala que la falta de confirmación del feriado causó desorganización y que la decisión presidencial de anunciarlo sin tener la certeza generó confusión. Se recuerda que algunos sectores ya gozaron de un feriado, lo que agrava la situación.