Un grupo de excombatientes de Malvinas y sus familiares vivieron la semifinal del Mundial con un significado especial, sintiendo que cada victoria de Argentina es un homenaje a los caídos en la guerra.
Compartieron el partido en Florencio Varela, emocionados por la posibilidad de ver a la Selección triunfar contra Inglaterra, un rival histórico. Remarcaron la importancia de la unión y el sentimiento de pertenencia que genera el fútbol, especialmente en fechas tan significativas.
Para ellos, cada partido es una oportunidad de reivindicar la soberanía sobre las Islas Malvinas y honrar la memoria de sus compañeros. La victoria argentina se vive como una caricia al alma y una forma de mantener viva la llama de la argentinidad.